Legalidad

 

Conforme al consenso internacional, reflejado en el Informe de la Junta Internacional de Fiscalización de Estupefacientes (JIFE) del año 2010 “Ninguna planta (ni materiales vegetales) que contengan DMT se encuentra actualmente fiscalizados de acuerdo a la Convención sobre sustancias psicotrópicas de 1971. Por consiguiente, los preparados (ej. decocciones) elaborados a partir de estas plantas, incluyendo la ayahuasca, no están bajo fiscalización internacional y, por tanto, no están sujetos a ningún artículo dentro de la Convención de 1971”.

De acuerdo a este criterio, la Agencia Española del Medicamento y Productos Sanitarios (AEMPS) emitió diferentes cartas, previa solicitud de abogados que han defendido alguna causa relacionada con la ayahuasca en España, confirmando que, “aunque la DMT se encuentra fiscalizada de acuerdo con el Convenio de Sustancias Psicotrópicas de 1971, la ayahuasca no está sometida a control de acuerdo con la legislación española” (p.ej. AEMPS, 2013) y la Fiscalía Especial Antidroga en su informe de 23 de abril de 2018, especifica que este tipo de sustancias no se encuentran fiscalizadas como sustancia estupefaciente o psicotrópicas en las listas internacionales de las Convenciones de Naciones Unidas.  

Así, aunque se trata de productos que puedan contener una concentración de sustancias incluidas en dichas listas, en particular para la ayahuasca el DMT, lo son de forma natural, sin que dichas sustancias sean sintéticas o hayan sido procesadas, lo que en ese caso sí haría que nos encontrásemos en un caso de drogas fiscalizadas de acuerdo al Convenio.

De hecho, el que una sustancia contenga DMT de forma natural no la hace distinta al resto de seres vivos, ni la hace ilegal por mucho que el DMT sintético si lo sea, siendo que incluso está científicamente probado que el ser humano lo genera en los estados de sueño, lo que en caso contrario haría al cerebro y su uso algo ilegal.

Por tanto, al ser los Tratados Internacionales de aplicación en España, la Ayahuasca es de acuerdo a estos una sustancia no fiscalizada o perseguida penalmente. Por ello, los artículos del Código Penal español no le son de aplicación.